VILET: veinte años de innovación y desarrollo en inseminación porcina
Escrito por Somos Litera Radio el 12/07/2026
El Centro de Inseminación y Genética VILET S.L. es una de las instalaciones de referencia del sector porcino en Aragón y en España. Aunque para muchos vecinos de la comarca su actividad pasa desapercibida, el trabajo que desempeña resulta fundamental para decenas de explotaciones ganaderas en Aragón, Cataluña y Navarra; principales destinos de los 1,2 millones de dosis seminales que producen anualmente. Tras veinte años, VILET sigue inseminando a miles de cerdas para llenar los cebaderos, cumplir con las demandas de los mataderos y producir millones de kilos de carne fundamentales para seguir alimentando a cientos de miles de personas en el mundo. Ese podría ser un recorrido abreviado, pero real, de la función del centro; una sociedad propiedad de Agropienso y Grupo Costa, principales “clientes” de VILET. De hecho, el centro está concebido para proveer las granjas de ambos socios.
Víctor Vistué es biólogo de carrera y encargado del equipo de diez personas que conforman VILET. Si el centro cumple veinte años en este 2026, Víctor suma dos más ya que llegó para referenciar la dirección del proyecto, realización de las obras y formación de personal. El objetivo diario no es otro que la obtención de semen porcino. Producen sobre pedido en destino antes de 24 h. Cuentan con trescientos cuarenta verracos y elaboran el 10 % de dosis de semen que se producen en España cada año. Los sementales hacen 3 saltos cada 15 días.
Abastecen a unas 120.000 madres, que producen 3 millones de cerdos que van a matadero. Si multiplicamos por unos 100 kg cada animal, podemos concluir que cada año de VILET “salen” 300.000 toneladas de carne; ahora multipliquen por veinte años. “La monta natural, actualmente, es residual. En el sector se busca la eficiencia máxima en una producción industrial. Con un verraco tienes la capacidad de inseminar a 250-300 cerdas. La descendencia de esas madres inseminadas son hermanos de padre –de un padre escogido genéticamente- con lo cual homogenizas mucho la producción para bien de todas las partes: productor, matadero, distribuidor y cliente final”, nos cuenta Víctor, mientras incide en el valor tecnológico del centro que ha sido referencial desde los inicios: “Aquí hablamos, por ejemplo, de ecografías testiculares, PCR o de dos sistemas de análisis de imagen para la producción de semen y control de calidad. Trabajamos con verracos y sementales que tienen controlada la temperatura en granja, la alimentación diaria, que son seleccionados por genómica para que solo vengan los mejores sementales, normalmente desde Alemania, Francia y Dinamarca, además de España”.
El lugar elegido hace dos décadas para ubicar el centro fue Peralta de la Sal. Se buscaba una bioseguridad necesaria para que en 3 km, según ley, no hubiese ninguna granja porcina; en el caso de VILET consiguieron con la instalación en el municipio petraltense llegar a los 5 km; un factor esencial para mantener elevados niveles de bioseguridad y reducir el riesgo de transmisión de enfermedades. La presencia de VILET en Peralta de Calasanz -a medio camino entre Peralta de la Sal y Gabasa- refleja el peso estratégico que tiene la ganadería porcina en la Litera y en el conjunto de esta zona de la provincia de Huesca. El centro aporta innovación genética, empleo especializado –biólogos, químicos, grados superiores de Agricultura y Ganadería- y transferencia tecnológica a un sector que constituye uno de los principales motores económicos de la comarca de la Litera. VILET está consolidado como referencia en la producción de dosis seminales para inseminación artificial porcina, una tecnología que ha revolucionado la mejora genética y la productividad de las granjas. Un aspecto capital que deriva en la calidad de la producción reside en que la misma no compite en el mercado, ya que va a nutrir las granjas de los dos socios únicos del centro. Por tanto, la búsqueda de la calidad seminal es continua sin condicionantes de precios, competencias y circunstancias propias comerciales.
La inseminación artificial se ha convertido en una herramienta indispensable para el sector porcino moderno. Gracias a ella, las granjas pueden acceder a líneas genéticas seleccionadas que mejoran parámetros tan importantes como el crecimiento de los animales, la calidad de la carne, la eficiencia alimentaria o la resistencia a determinadas patologías. En VILET, los verracos son seleccionados en origen según las necesidades de los clientes y los programas de mejora genética desarrollados por las empresas colaboradoras. Esta selección permite trasladar avances genéticos a cientos de explotaciones sin necesidad de mover animales entre granjas, reduciendo riesgos sanitarios y costes de producción. Precisamente, uno de los aspectos más destacados del centro es su estricto protocolo de bioseguridad. En la actualidad, cualquier centro de inseminación constituye un punto crítico dentro en la cadena de producción porcina, ya que una sola dosis contaminada podría afectar a numerosas explotaciones. Por este motivo, el centro literano aplica sistemas avanzados de control sanitario y trazabilidad. Entre ellos destaca la utilización de técnicas de análisis molecular PCR para verificar la sanidad de los eyaculados, y sistemas informatizados de evaluación seminal que permiten controlar la calidad de cada dosis producida. El personal recibe además formación continua para incorporar los últimos avances tecnológicos en reproducción animal.
De todos es sabido que Peralta de la Sal es conocida por su patrimonio histórico, por ser la localidad natal de San José de Calasanz y por su maravilloso entorno natural. Sin embargo, también alberga una infraestructura que conecta directamente al municipio con la vanguardia de la ganadería europea. Porque VILET constituye un ejemplo de cómo la innovación puede desarrollarse desde el medio rural. Lejos de los grandes núcleos urbanos, aquí cabe la tecnología más avanzada en sanidad animal y mejora genética.
